“El palimpsesto es una superposición de capas visual y conceptual, con distintos grados de opacidad y
transparencia. En su superficie se condensan y sobreponen distintos momentos históricos y autores. Lo
interesante del palimpsesto es justamente eso: nos recuerda que tal como sucede con las capas
históricas y los estratos mnémicos, pasado y presente siempre conviven. Nos enseña también que
nuestras visiones de mundo y saberes no son absolutos y que se van transformando, acumulando y
yuxtaponiendo tanto en la memoria individual como la colectiva. En realidad, el palimpsesto es una
buena metáfora del acto de crear: nunca sucede a partir de la nada, siempre trata de combinatoria.”
Intramuros palimpsestos sobre arte y paisaje Nathalie Goffard

1/ CONTEXTO: PALIMPSESTO* RETROACTIVO UNA ARQUEOLOGIA DE LA MEMORIA

*Manuscrito antiguo que conserva huellas de una escritura anterior borrada artificialmente
** Manuscrito en el que, tras el contenido actual, se conservan huellas de otro previamente existente.
***Característica geográfica compuesta por la superposición de estructuras morfológicas identificables
originadas en épocas diferentes Viña del Mar, balneario de la alta sociedad del Chile hacia fines del siglo XIX, se funda sobre una  identidad dicotómica; un Estado que optaba por el fomento del uso del borde costero del Gran Valparaíso con fines preferentemente portuario-industriales por un lado y una serie de inversionistas privados por el otro, quienes establecían sus balnearios colonizando así el borde costero de una ciudad que a fines del siglo XIX no lograba resolver su trazado urbano hacia el mar. La convivencia, por ejemplo, de la maestranza Lever, Murphy & Cía, y los balnearios de Miramar y Caleta Abarca, parecía ser algo natural. Así como también lo eran la piscina Municipal de 8 norte -calificada como una de las mejores de Sudamérica- y un vecino Muelle Vergara –ícono de la ciudad- industrialmente activo. Sin embargo, esta particular condición se ve sometida a un proceso de transformación urbana hacia la segunda década del siglo XX; junto con la llegada de una reglamentación que regula la ubicación de las industrias en la ciudad, una nueva ley da paso al financiamiento de proyectos emblemáticos como el Casino, el Teatro Municipal, la sofisticación del balneario de Recreo -además de piscinas y hoteles- que tenían como objetivo abrir la ciudad hacia su borde marítimo y consolidarla como un balneario
internacional.

Gran parte de este legado arquitectónico e infraestructural ha desaparecido, y con ello, la memoria de lo que dio origen a la ciudad que hoy conocemos. Líneas férreas, industrias, muelles, túneles, piscinas
intermareales, y una larga lista de equipamientos industriales y recreativos fueron demolidos o se
encuentran en condiciones de abandono. La salida de las petroleras del sector Las Salinas simboliza, en
este contexto, el cierre de este largo proceso, un último trazo urbano borrado y archivado en los
recuerdos de algunos. Este momento demanda, por tanto, una operación que logre poner sobre la
superficie urbana todo eso que hemos olvidado, un palimpsesto retroactivo que le devuelva a la ciudad lo que perdió. Si bien ya no hay trazos que recuperar, la propuesta para el parque Las Salinas tiene como objetivo poner en valor esa memoria –invisible- desde una mirada actual y futura.

2/ OBJETIVO: REDEFINICIÓN DE LA CIUDAD JARDÍN

Viña del Mar recibe el apodo de “ciudad jardín” desde una visión europeizada de la inclusión de la naturaleza en la ciudad, la cual construye concepciones estéticas orientadas al gozo íntimo de especies introducidas. Esta herencia, proveniente de la idea de Ciudad Jardín de Ebenezer Howard era implementada a escala local a través de la conformación de plazas y parques en predios urbanos otrora periféricos y rurales.

La decadencia y obsolescencia de estas áreas verdes ha quedado de manifiesto en los remanentes de
un paisaje que fue, inserto hoy en una de las zonas costeras más intervenidas y antropizadas de Chile.

Dado este contexto, plantear un nuevo parque para Viña del Mar en paños antiguamente industriales
presenta un doble desafío; lidiar con un inminente cambio climático por un lado y trascender los criterios de diseño de paisaje y espacio público implementados hasta hoy, redefiniendo así las nociones de naturaleza en la ciudad ancladas en las nociones paisajísticas del siglo pasado.

El parque propone un cambio de paradigma desde el cruce de un pasado arquitectónico, urbano y
medioambi- ental del sitio con una propuesta que opera de dos maneras:

La primera, una recreación activa de las condiciones de la albufera (humedal costero) presente –pero
invisible- en este lugar y que dio origen al nombre Las Salinas; la segunda, una articulación del polígono del parque desde la conformación de paisajes objetivo que utilicen vegetación nativa y asilvestrada para la progresiva consoli- dación de hábitats terrestres y acuáticos.

Esto permite recrear el hábitat de diversas especies vegetales y avifauna propia del litoral para recuperar los servicios ecosistémicos perdidos durante las actividades industriales y de urbanización del siglo XX estableciendo un nuevo paradigma que explore la funcionalidad de áreas verdes en las ciudades del siglo XXI bajo los conceptos de adaptabilidad y resiliencia.

3/ ECOSISTEMAS: EL PARQUE COMO PROTOTIPO

El Parque opera como espacio de experimentación, un prototipo a nivel nacional, de estudio y
monitoreo del comportamiento de las especies nativas frente al cambio climático. Un Parque que
permite vislumbrar, a través del estudio y difusión de especies nativas y asilvestradas, cómo serán las
áreas verdes frente a una escasez hídrica extrema o a la carencia de suelo apto, para transformarse en
una guía para el manejo de áreas verdes de estas características en la ciudad.

Parte de su paisaje lo componen los ecosistemas acuáticos (albufera artificial con un horizonte de consolidación de dos años) y terrestres en los cuales existen diversos nodos de biodiversidad donde habitan distintas asoci- aciones vegetales. Estas se ordenan a partir de una progresión en altura, desde borde costero a pie de ladera, desde cubre suelos a especies arbóreas, de acuerdo a la capacidad para tolerar la salinidad y a la posibilidad de enraizarse en el suelo arenoso.

Este nuevo prototipo de parque:

Reconoce el patrimonio biocultural del paisaje chileno y testea – construyendo sobre los antecedentes
del labo- ratorio vegetal existente- qué especies son capaces de adaptarse a las nuevas condiciones de
escases hídrica y alta salinidad causada por vaguadas costeras progresivamente más intensas,
producto de las asimetrías en la temperatura local introducidas por la crisis climática.
Redefine la noción de parque como área verde desde una escala y vegetación diferente, privilegiando la experimentación y recreación de condiciones de paisaje por sobre zonificaciones tradicionales
definidas por su sectorización homogénea, y el establecimiento de especies nativas adaptadas a las
condiciones de base por sobre especies introducidas de alta demanda hídrica como de mantenimiento
(poda, desmalezar, etc.).

Recrea hábitats anteriormente degradados para recomponer continuidades ambientales reconocibles a través de la sub cuenca Las Salinas y la cuenca hídrica Marga Marga, contribuyendo al corredor biológico tanto en el establecimiento de la biosfera nativa, así como contribuyendo a la rizosfera mediante retención hídrica a través de sistemas de infiltración que promuevan la irrigación por  capilaridad de los aportes entregados por la escor- rentía del pie de ladera y los aportes del agua lluvia cada vez más escasa.

Crea un nuevo paisaje vegetacional conformado por especies nativas y asilvestradas que permitan dar
luces de un manejo adaptado a las nuevas condiciones ambientales para otros parques y plazas en la
ciudad, y así reducir los costos de mantenimiento municipales, como también conformar un nuevo
paisaje urbano carac- terístico para Viña del Mar que inaugure y le de una imagen a la nueva centralidad propuesta por el desarrollo inmobiliario a este nuevo sector.

Desarrolla un programa educacional medioambiental que reafirma frente a vecinos, habitantes de la ciudad, y visitantes los desafíos de la crisis climática a través de senderos y programas que ponen en valor la educación y la recreación en paisajes conformados por especies adaptadas.

4/ EL TRANSECTO: EL PARQUE COMO PIEZA URBANA DETONANTE

La antropización del borde costero y una progresiva consolidación de las vías urbanas de transporte paralelas al mar han interrumpido la relación natural de la ciudad con su ribera marítima, aquella que está originalmente determinada a través de las desembocaduras de ríos, esteros y otros cursos de agua al mar.

El objetivo del parque Las Salinas como pieza urbana es recuperar esta lógica territorial perpendicular al borde costero –transecto- y con esto los servicios ecosistémicos que alguna vez prestaba esta zona.
La consolidación de esta pieza no sólo presenta beneficios ambientales sino que también consolida la
accesibilidad de las comunidades vecinas –Santa Inés entre ellas- hacia un borde costero antes lejano.

Esta consolidación demanda no sólo resolver el polígono del parque, sino que entender cómo éste -a
modo de proyecto detonante- actúa sobre su entorno. Así, el parque integra esta circulación transversal y construye un recorrido peatonal armónico hasta el mar, interviniendo también el paseo del borde costero y la ribera marítima.

Los recorridos propuestos por el proyecto inmobiliario -Sasaki- en sentido norte-sur -Parque Lineal quedan también integrados de manera continua a partir de un puente que atraviesa el parque, un momento de apertura espacial y visual que recuperan y ponen de manifiesto la relación natural de la
quebrada con el mar y el contexto en el cual se inserta.

Desarrolla un programa educacional medioambiental que reafirma frente a vecinos, habitantes de la ciudad, y visitantes los desafíos de la crisis climática a través de senderos y programas que ponen en valor la educación y la recreación en paisajes conformados por especies adaptadas.

5/ EL PALIMPSESTO: EL PARQUE, LAS INFRAESTRUCTURAS Y LA MEMORIA URBANA

El Parque Las Salinas propone recuperar parte de una identidad perdida de la ciudad a partir de la
implementación de infraestructuras y programas que, a modo de palimpsesto, evoquen lo que Viña del Mar fue, ciudad industrial, ciudad balneario y la albúfera que diera nombre a este lugar. Arquitectura, paisaje e infraestructura como detonantes de la experiencia del parque.

Esto se articula a partir de una estrategia en donde el carácter urbano y natural del lugar se cruzan de manera armónica: un parque continuo de oriente a poniente que se sumerge para generar una experiencia inmersiva distanciada del contexto urbano en el cual se inserta y una placa superior que atraviesa el parque en altura generando relaciones visuales entre ambas.

Se detallan a continuación las piezas, programas e infraestructuras que componen el parque:

1_La Placa Urbana: Ubicada en el costado sur del parque, esta pieza articula, en conjunto con 19 Norte y su vereda sur, una explanada de carácter urbano abalconado sobre el parque, entregando protagonismo al espacio público por sobre el espacio del auto. Es a través de ésta que se consolida y proyecta la continuidad de las circulaciones entre la parte alta de Viña, el plan y su borde costero, transformando el desplazamiento en una experiencia.

La expresión de su paisajismo se desarrolla en ejes longitudinales que entregan sombra al lugar. Junto
con esto, una cubierta tipo parrón define un área de permanencia implementada con dos kioscos de
formato compacto: un café al paso y una heladería, los cuales forman parte de los diversos locales
concesionados del proyecto. Pensados como complemento a la estación intermodal, la explanada
cuenta con estacionamientos de bicicleta hacia su extremo oriente, los cuales forman parte del
equipamiento urbano del parque.

La proyección de esta placa hacia el borde costero tiene como objetivo evocar esa condición de
balneario perdida de la ciudad a partir de la implementación de un complejo acuático -compuesto por una piscina oceánica y una plaza de juegos de agua- y una pasarela colgante que se proyecta sobre el mar. Esto se articula a partir de un recorrido sobre la playa que define una zona de parque de borde mar para el cual se proponen también especies que forman parte de la estrategia vegetal del parque.

La pasarela colgante aparece en el paisaje del borde costero como un nuevo hito urbano que evoca los
muelles industriales que alguna vez fueron parte de este lugar. Tiene como objetivo acercar a la gente al mar, con libre acceso y desde tierra firme. Estructuralmente se comporta como una pasarela colgante y en voladizo sobre la rompiente del oleaje. Sus fundaciones corresponden a mono-pilotes, lo cual no interrumpe el flujo peatonal de la playa e independiza su estabilidad de la dinámica natural de la playa arenosa, disminuyendo además su costo de construcción al poder realizarse desde tierra firme.

La piscina de mar, a su vez, evoca las desaparecidas infraestructuras de baño que tuvo la ciudad. Ésta
permite un baño seguro en el borde costero, en una zona en que las corrientes marinas y el oleaje hacenpeligroso no lo permiten. Utiliza agua salada recuperada desde el muelle, lo cual aumenta la boyantes y facilita el aprendizaje de nuevos nadadores. Sus vistas infinitas al horizonte podrán incluso proyectar nadadores olímpicos, como ya sucedió en Australia con piscinas similares.

2_La Placa Blanda: Ubicada en el costado norte del parque, esta explanada tiene un carácter más naturalizado, entregando a los visitantes del parque una experiencia más cercana al de una quebrada a través de la descomposición de la pendiente en terrazas verdes habitables.

De sección más angosta que su lado opuesto, ésta incorpora entrada y salida vehicular y peatonal al
estacio- namiento subterráneo. Hacia el extremo oriente del parque se emplaza el Centro de Servicios,
edificación que contiene dependencias de servicios básicos. Junto con esto, cuenta con espacios para
desarrollar actividades abiertas a la comunidad y, dada su cercanía con la estación intermodal, locales
para el arriendo y reparación de scooter, bicicletas y afines.

3_El puente: El parque lineal, corazón de las circulaciones peatonales planteadas por el proyecto inmobiliario, forma parte esencial de la propuesta. Entendiendo su valor, éste se incorpora como un puente que atraviesa el parque, el cual evidencia la topografía propuesta y permite disfrutar del contexto urbano, participando visualmente de la experiencia del Parque Albúfera. Este puente se transforma en uno de los hitos infraestructurales del proyecto a la vez que mantiene su carácter de área verde.

4_El parque: La pieza principal y central del proyecto corresponde al Parque, el cual se desarrolla de manera continua de oriente a poniente, incorporando como parte de su extensión un tramo de borde costero y playa. Una de sus particularidades corresponde a su topografía; partiendo a nivel de calle en ambos extremos -desde Av. Libertad y Av. Jorge Montt- su pendiente baja suavemente para completar el punto más profundo en su centro. Esto con- struye una experiencia inmersiva que permite al visitante abstraerse del entorno urbano.

El centro -y corazón del parque- evoca y vuelve a poner sobre la superficie de manera artificial, la
albúfera (humedal costero) que diera nombre a este lugar, una memoria perdida para los habitantes de la ciudad. Esto no sólo redefine la noción de parque como área verde y pública, sino que recrea hábitats anteriormente degrada- dos para recomponer continuidades ambientales.

La experiencia del parque se basa en la posibilidad de experimentar los diversos paisajes que propone
esta zona intermedia del borde costero: la quebrada, la influencia marina y de las aguas saladas que
tienen como resultado una zona de alta diversidad biológica.

Se propone un recorrido a través del cual los visitantes puedan identificar el traspaso producido desde
la que- brada hacia los paisajes de borde costero. De este modo, el oriente aborda la desembocadura
de la quebrada a través de vegetación y espacios representativos de ésta: la sensación envolvente del
paisaje rocoso, pendi- entes, macizos con vegetación más alta. Desde el poniente la inmersión hacia el
humedal se va construyendo con arbustos rastreros, los primeros que resisten la influencia salina del
mar.

Las circulaciones que permiten observar esta vegetación y sus transiciones construyen espacios
inspirados en meandros, que sugieren el movimiento del agua, siendo los espacios de vegetación
aquellos que en conjunto forman áreas habitables para el desarrollo de las actividades del parque.
Sin embargo, el parque supone también una interacción programática que no gira sólo en torno a su
paisa- je, sino que a la construcción de experiencias detonadas por infraestructuras y programas.
Rememorando el trazado perdido de los estanques industriales, diversas áreas circulares dotan al
parque de áreas de juego con distintos usos jerarquizados por edad. El círculo de mayor envergadura
cuenta con una cubierta y graderías perimetrales que permiten también uso para eventos programados de mediana escala.

Adicionalmente a estos programas y ubicados bajo la placa dura y en directa relación con el parque, una serie de locales ofrecen una experiencia única en la ciudad, acercando a las personas a ecosistemas antes invisibles en un contexto urbano. Un restaurant, una cafetería, una librería y baños públicos operan como concesiones para asegurar un flujo de ingresos al proyecto.

La propuesta para el Parque promueve una estrategia de movilidad sostenible, razón por la cual se
implementa una cantidad reducida de estacionamientos bajo éste que permitan su sustentabilidad en el tiempo.

6/ ESTRATEGIA VEGETACIONAL

La estrategia vegetacional busca experimentar sobre el polígono del Parque con diferentes especies
nativas y asilvestradas que pueden consolidar asociaciones en el marco de mayores temperaturas y
escasez hídrica. La selección utilizó los siguientes criterios:

1. Exposición a viento y salinidad
2. Calidad del terreno
3. Conexión con unidades ambientales adyacentes
4. Altura de las especies
5. Profundidad de raíz
6. Frecuencia con la que se observan en ecosistemas de referencia como el humedal de Mantagua, el
Laboratorio Vegetal, el Parque Ladera y el humedal de Campiche. (ver anexo 1)
El criterio para la distribución de las especies sobre el polígono del Parque considera tres horizontes
sobre los cuales proyectar:

• La primera línea, considerada tanto sobre el lado poniente del polígono de intervención, así como su proyección sobre la playa, propone un paisaje de especies de matorral halófilas y pradera entre las que desta- can: Ambrosia chamissonis, Nolana paradoxa y la Sarcocornia fruticosa.

• La segunda línea considera la construcción de una gradiente entre especies semi acuáticas y
acuáticas para apoyar al humedal artificial propuesto como: Stemodia chilensus, Scirpus californicus,
Juncus imbricatus.

• La tercera línea, y su proyección al parque ladera (fuera del polígono de
intervención) define especies de matorral y bosque esclerófilo como la Cryptocarya alba, Schinus
latifolius y Maytenus boaria.

El polígono completo del parque busca experimentar con especies que luego tributen a las áreas verdes de la ciudad, así como colaboren en la continuidad ecosistémica configurada por la subcuenca Las Salinas.

7/ ESTRATEGIA HÍDRICA

El contexto del parque es la sub-cuenca de Las Salinas. Esta cuenca es originalmente producto del
retranqueo de las arenas (corriente marina estabiliza una barra y una ante-playa) y de su baja
acumulación que no es ca- paz de tener una desembocadura, incluso en temporada de lluvias, por lo
cual desarrolló un extenso humedal entre Punta Ossa y Coraceros, reduciéndose al extremo norte en
verano y viendo aparecer al sur una albufera (laguna salada). Procesos de evapotranspiración
permitieron originalmente extraer sal, fenómeno que le dio nombre al lugar.

Es esta unidad ambiental una interfase entre las condiciones marinas y terretres, es por lo tanto objetivo de la propuesta recrear, con la configuración de un humedal artificial de agua salada, una unidad de transición que recibe aportes marinos, asi como de la vaguada costera y las escorrentías del terreno aportadas por la pendiente del Parque Ladera. En cuanto a la irrigación del parque, la propuesta entrega aportes de agua a la masa vegetacional mediante una trama de infiltración que permita aportar humedad. De todas formas las especies presentadas son de bajo consumo hídrico y los aportes tradicionales de riego serán cada vez menores a los observables en otras áreas verdes de la ciudad.

Tanto la albufera, como la piscina intermareal y sus respectivos juegos de agua en el borde costero
recogerán agua de mar para sus operaciones; evocando antiguas infraestructuras para el baño y
recreación dispuestas a lo largo del borde de la ciudad. Por otro lado, estanques de acumulación y pavimentos permeables dispuestos en el perímetro del parque, serán para el riego de apoyo a etapas iniciales de la consolidación de especies vegetales, y para consumo de los programas arquitectónicos en el emplazados.

8/ ESTRATEGIA DE MOVILIDAD SOSTENIBLE

El paradigma que enfrenta la propuesta es como la ciudad se constituye como soporte de lo natural y
no todo lo contrario, que el ambiente natural sea capaz de soportar la ciudad. Bajo esta premisa la
propuesta propone un modelo de movilidad sostenible que está anclando en dos pilares fundamentales; la construcción de espacio público de calidad que promueva la caminata en distancias cortas comunales y la multimodalidad asociadas a modos de transporte público que producen menos costo ambiental a escala metropolitana y regional.

El viaje a la playa desde distintos destinos implica transformaciones en la organización del espacio y el
tiempo. El problema no es ir más rápido, sino disfrutar de una mayor viabilidad para llegar a destino final de una forma agradable. Por eso el parque se conforma en la transición entre la ciudad y la playa
estimulando distancias cor- tas de recorridos, valorando diferentes medios de transporte que permiten
menor velocidad como la bicicleta y la caminata, recuperando así calidad de vida para todos los
habitantes.

9/ ESTRATEGIA DE SUSTENTABILIDAD ECONÓMICA

El proyecto considera como parte de su desarrollo un modelo económico que permita su
sustentabilidad en el tiempo a partir de una concepción privada, pero con apertura a todo el público de Viña del Mar y alrededores. Dentro de esta estrategia se considera la construcción de un
estacionamiento subterráneo con un modelo de concesión por un período de 5 años renovable. A esto
se suman la proyección y construcción de 3 locales com- erciales (un restaurant, una cafetería y librería) al interior del parque, los cuales también serán concesionados permitiendo asegurar un flujo de ingresos al proyecto. En la misma modalidad, el proyecto incorpora en su superficie -placa urbana- 2 kioskos para ser implementados como heladería y/o tienda coffee and tea to go.

El proyecto cuenta además con un Centro de Servicios, parte del cual será abierto a la ciudadanía
permitiendo desarrollar distintas actividades tanto culturales como de aprendizaje y lúdicas (Muestras
de Arte, cursos de capacitación, música, etc.). El uso de este espacio permitirá la generación de
ingresos extras por algunas de las actividades a desarrollar. Además, y a partir de la cercanía con la
estación intermodal proyectada, se con- sidera un lugar para arrendar bicicletas y scooter eléctricos que permitan recorrer el borde costero y locales de servicios básicos, 5 programas circulares de juegos se ubican dentro del Parque, siendo el de mayor tamaño una pista de patinaje techada que permite ser usada también como anfiteatro al aire libre para diversas presentaciones y eventos. Fundamental para el proyecto es la consideración de la Ley de Aportes al Espacio Público, la cual permite finan- ciar algunas de las obras emblemáticas que considera el proyecto fuera de su polígono, como son el complejo acuático -el cual consta de una piscina- y la pasarela colgante proyectada hacia el mar. La piscina pública, con características semi olímpicas permite el desarrollo de otras actividades al aire libre lo cual generará ingresos que permitan solventar los gastos de mantención de ésta durante el año. Se considera además para esta zona del proyecto la construcción de juegos de agua para niños lo cual permite un mayor aprovechamiento del espacio y sus usos. No debemos olvidar la importancia de generar espacios que consigo lleven un desarrollo de actividades al aire libre pensando en toda la ciudadanía.

10/ ESTRATEGIA DE ILUMINACIÓN

La propuesta de iluminación para el Parque se rige bajo la norma chilena de protección de cielos DS 43, así como también bajo las recomendaciones de iluminación de exterior del IDA (International Dark-Sky Association) que plantean los siguientes puntos como básicos para una iluminación exterior que proteja los cielos:

1. Solo encenderla cuando sea necesario
2. Sólo iluminar las zonas que se requieren
3. No usar mayor intensidad luminosa de la necesaria
4. Minimizar la emisión de luz en el espectro de los azules
5. Usar luminarias full cutoff (sin emisión hacia el cielo ni hacia la zona de deslumbramiento)

Se propone una estrategia de iluminación funcional urbana que acompaña los recorridos principales
alcanzando niveles de iluminación de 20 lux máximo con postes completamente cubiertos de su
emisión hacia el cielo. La temperatura de color será cálida 2700K y se usará tecnología LED de bajo
consumo.

Para zonas interiores que no pertenecen a recorridos principales se usará una estrategia de luz
integrada a la arquitectura, de menor flujo luminoso y temperatura de color 2200K. La idea es evitar en
la medida que se entra al parque la emisión de luz en el rango electromagnético de los azules, ya que es esta frecuencia la que no existe naturalmente en la noche y es la que confunde a los seres vivos en sus ciclos naturales.

Para los elementos que representan infraestructura tanto nueva como histórica se usarán baños de luz
de color rojo, sin espectro azul por completo, como una manera de educar y ejemplificar la composición espectral de la luz y cómo los distintos rangos de la radiación afectan a la vida y a la experiencia de poder ver el patrimonio que significan los cielos estrellados.

Equipo diseño y producción
Dirección y estrategia urbana: SHIFT arquitectos / Natalia Busch, Stephan Schaale
Estrategia Ambiental: AHORA / Linda Schilling, Claudio Astudillo
Diseño: SHIFT arquitectos en colaboración con Francisca Álvarez
Producción gráfica: Nicolás Santelices, Matías Correa, Matías Canales, Alberto
Nuñez, Cristobal Ormeño, Juan Doña

Equipo consultor
Obras Marítimas: Felipe Guerrero
Paisajismo: MBP Paisajismo / Beatriz Majluf
Movilidad: Marcela Soto
Defensas Costeras: Jorge León
Iluminación: Antonia Peón
Cliente Inmobiliaria Las Salina
Tamaño 1,8 ha
Ubicación Viña del Mar
Estado Concurso
Año 2016 / 2017